Rafael Ortega Basagoiti

Ay señor, del sinónimo a Wagner… y Tosca, ¡qué Tosco!

Un joven y brillante pianista andaluz (Juan Pérez Floristán) ganó no hace mucho el concurso Rubinstein. Su Sanchidad felicitó al concursante de Eurovisión, que había quedado como yo te conté. Una joven y brillante violinista andaluza (María Dueñas) ganó poco después el concurso Menuhin. Su Sanchidad ignoró el asunto olímpicamente. Un joven y brillante director de orquesta, igualmente andaluz (Julio García Vico), ganó en esos días el concurso de dirección Donatella Flick en Londres. Su Sanchidad le regaló un “paso de ti”. Muy propio. Lo que viene siendo la piel de toro y los lúcidos próceres que nos conducirán al siguiente nivel (inferior, claro).

Mientras tanto, qué le vamos a hacer, el señor Sinónimo, a lo suyo. Pastizal en publicidad, y bolos a precio de oro, que al fin y al cabo el personal no discrimina y paga (y mucho) por lo que sea. Ahora el señor Sinónimo, siempre innovador, bien ligado a muchos círculos de poder, y también a ese otro turbio foro que es el Teatro Real, ha inaugurado una nueva iniciativa: el Club Monteverdi.

¿Y qué es eso del Club Monteverdi? Dirán mis dilectos lectores. Pues, según reza su página web (https://clubmonteverdi.com/), “MONTEVERDI es un Club privado de las Artes donde los amantes de la música, la pintura, la literatura y la gastronomía entre otras disciplinas, tienen un lugar de encuentro para el desarrollo de un fin común.” Ahora vas y lo cascas, que diría el castizo. Sito en la calle Almagro 36, la cosa tiene un tufillo a club privado pretencioso que tira para atrás. Hay varias maneras de hacerse “miembro”, que no “socio”, porque lo de socio está muy mal visto. Desde aquello de “las miembras” (corrector, no me corrijas que te atizo), lo de ser miembro está mucho más en boga. Pues la “membresía”, ese palabro que al que suscribe no le gusta nada y que hemos adaptado del inglés, es de cinco tipos: individual, corporativa, corporativa premium, colaborador y… tachán, tachán, el sumum: mecenas.

Todos tienen derecho a “Conciertos magistrales” (tomen nota, no cualquier cosa de concierto, no, conciertos “magistrales”, a ver qué se han creído), eventos culturales, privados o corporativos, gastronomía y reserva de salones. Las categorías de colaborador y mecenas, gozan además de mejor visibilidad, que hay que ver los pelos de la barba del artista y además lucir primera fila. Si no, no mola. Lamentablemente, no se publicitan las tarifas, en la mejor tradición transparente del señor Sinónimo, no vaya a ser que nos cause sonrojo lo barato que resulta formar parte de tan selecto club.

Con la misma inagotable creatividad (y el mismo desahogo), prosigue el señor Sinónimo su propaganda diciendo que el susodicho club es nada menos que un “foro de pensamiento, humanista y de temas de actualidad”, toma nísperos, y pretende (aún no se ha desvelado cómo) “potenciar y ayudar a jóvenes talentos a través de artistas consagrados”. Total nada.

Este próximo viernes (día 9), anuncia el señor Sinónimo una velada con cena y dos cuartetos de Mozart (su cuarteto nº 17 “La caza”) y Haydn (cuarteto Op. 33 nº 2 “La broma”) por el llamado Cuarteto Excelentia, cuyos protagonistas, faltaría más, permanecen en el anonimato, porque así se apoya mejor a los artistas. Que luzca Excelentia, que es la marca y la que paga (poco y tarde, eso sí), pero sobre todo es la que cobra. Aunque eso sí, sin ánimo, digo, sinónimo, que no sé ya dónde tengo la cabeza. Se me olvidaba, son 95 del vellón, que además van a cenar, oye.

Pero no pasa nada. No verán a ningún medio, ni a uno, poner en solfa a esta oscura fundación y todo lo que (cada vez más, como vemos con esta última iniciativa) mueve con absoluto desparpajo. Parece que el personaje tiene buenas ataduras con el poder. Entre eso y los silencios que compra la publicidad, ya está todo hecho.

Y si hablamos de otra de las sedes favoritas del señor Sinónimo, el Teatro Real, ¿qué me dicen de la presunta invención wagneriana que se anuncia en el cartel que preside este artículo? Hace años (en la hemeroteca de Scherzo está), me pitorreé de un patinazo de ABC nada menos que en un titular de los de batacazo: “Plácido Domingo canta esta noche ‘Tosca’ de Verdi”. Ni Waldteufel y su vals de los patinadores hubieran diseñado un catapum chim pum como el de este resbalón. Bueno, en realidad los del Rapto del desarrollo y la Escena de la locutora igual tenían algo que decir. Pero lo de que, según se anuncia en el cartelón, Wagner sea el autor de Tosca, sitúa al Real en primera división, sin duda. En primera división del morrón que se acaban de pegar y de la rechifla que han despertado.

Como todo tiene una explicación, igual hay que buscarla en que Kauffmann, uno de los Cavaradossi que cantará (si no le da por cancelar, que con este nunca se sabe), está cantando Tristán en Munich, y lo mismo ya no sabe ni lo que canta, con tanta poción y tanta porra, y acabamos teniendo un híbrido. Teniendo en cuenta como se ha puesto el asunto del cambio de género, el lenguaje inclusivo y la madre que los parió, nos estamos haciendo un lío que ni que habláramos en francés. Así que tal vez un Tosco o un Tosce, vaya usted a saber. Ya no se si estamos, como diría Toscanini, en el Madonna santissima, en el mamma mía o en el Mein gott. Tampoco sabemos si a Cavaradossi lo fusilan, o si Tristán se reencarna en pintor y se tira por el balcón después de darse cuenta de que sus cuadros son una birria.

Como luego llega el escenógrafo, todo es posible, no lo olviden. Desde que aquel (o aquella, que ya no recuerdo si era él o ella) discurrió cambiar el final de Carmen para convertir “el asesinato machista” en la “justa venganza feminista”… todo es posible.

Conclusión: lo tengo dicho. Poco nos pasa. Que pase Torrente.

Les dejo, como de costumbre, enlaces a mis últimas colaboraciones para Scherzo:

Crítica del recital de Igor Levit (8-VI-2021): https://scherzo.es/madrid-la-heterodoxa-libertad-de-igor-levit/

Crítica del maratón Schumann-Brahms del día de la música (18 a 20-VI-2021): https://scherzo.es/madrid-solo-musica-gano-el-publico/

Crítica del recital de Christian Zacharias (20-VI-2021): https://scherzo.es/madrid-christian-zacharias-que-viva-la-fantasia/

Crítica del último concierto de la temporada de la ONE: https://scherzo.es/madrid-ocne-brillante-cierre-mendelssohniano/

Mis notas al programa de dicho concierto: http://ocne.mcu.es/explora/temporada-20-21/sala-sinfonica/sinfonico-24-programa-de-mano-25-26-y-27-de-junio/@@images/file

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11 thoughts on “Ay señor, del sinónimo a Wagner… y Tosca, ¡qué Tosco!

  1. Hola Rafa, estoy leyendo y no puedo creer que alguien como tú, con gran imagen en la clásica, esté denunciando algo que yo misma he pensado. Ya sabes que opino lo mismo que tú, es una vergüenza que se de importancia a un festival mediocre de un cantante mediocre que, en el colmo de los colmos quedó el último. Es una vergüenza que el Presidente de este país, supuestamente emparentado con un director de orquesta, felicite a ese cantante y no diga ni mú a los extraordinarios músicos que ganan lo más difícil, es todo tan raro, como oscuro es ese nuevo club tan guay y elitista. Me siento fatal. Debería de estar acostumbrada pero no me acostumbro. Gracias Gracias.. nadie dice nada, tú sí.

  2. Hola Rafa, no sé si da gusto o disgusto leerte, porque a través tuyo me voy enterando de cosas incomprensibles. Vale que el colectivo LGTBI ahora lo hayamos puesto de bandera por todo el país y toda la programación de TV, también tenían derecho. Vale que el político de turno esté tan ocupado que no pueda saludar a todos los artistas que se lo merecen. Pero que un Organismo (o es Orgasmo) Público como el Teatro Real tenga una especie de «orgasmo-cultural» para publicar un anuncio como el que encabeza este artículo, no lo puedo soportar, es que no hay nadie con la «suficiente cultura» como para ejercer una supervisión gráfica, artística, musical. Y aquí el corrector no tiene la culpa…
    De todas formas muchas gracias por la información. Un saludo afectuoso.

    1. Hola Antonio, ¿qué puedo decirte? Yo lo paso mejor y disfruto mucho más hablando de obras, de conciertos, de grabaciones, de nuevos artistas… pero una y otra vez me topo con golfos, caraduras, lobbies ocultos (o no tanto), y me siento en la obligación de levantar la voz, porque (y esto es lo más triste) más de una vez parece que si no la levanto yo… no la levanta nadie. Que, como ha recogido un comentario a este artículo en Facebook, la Radio pública se dedique a entrevistar (y por tanto hacer de altavoz) al fulano de la Fundación Excelentia sin contrastar lo que el personaje hace a los músicos (y a la música por tanto) es, simple y llanamente, lamentable. Siento que este artículo te haya desagradado (se ve que no estás solo, porque lleva un tres a dos en «me gusta» / «no me gusta»), pero a veces hay que contar lo que pasa, aunque sea desagradable.

  3. De verdad Rafael, hay cosas que cuentas que me cuesta creer. Que el Real haga la gracieta de poner Tosca de Wagner, pretendiendo decir que Tosca es wagneriana, es muy fuerte. Pero que hayan puesto en escena, no sé dónde, una Carmen en que ella mata a Don José, es para tirarse por el balcón.

    1. Pues eso, Alberto, créeme, ocurrió. En concreto, ocurrió en una producción italiana de Leo Muscato en Florencia, en enero de 2018. La idea, como imaginas, era llamar la atención sobre la violencia machista en la Italia de nuestros días. El hecho fue recogido por diversos medios, entre ellos ClassicFM (https://www.classicfm.com/music-news/carmen-new-ending-violence-women/). En el nuevo final, era Carmen la que tomaba una pistola y se cargaba a Don José. Todos contentos, menos Bizet, los libretistas Ludovic Halévy y Henri Meilhac, y el bueno de Prosper Mérimée, autor de la novela original. Pero todo vale para el discurso que hay que imponer.

      1. Y el público. Yo estoy allí y exijo la devolución de la entrada.

        Ayer veía una información sobre un festival de Teatro al que he ido algunos años, el maravilloso Festival de Aviñón.. en este año dirigido por un portugués y salían imágenes de la maravillosa obra de Chejov, El Jardín de los Cerezos.. es una obra llena de poesía, es dura pero tiene momentos absolutamente líricos y poéticos, bueno pues las imágenes eran grotescas, burdas y dignas de un teatrillo de pueblo pero de los de antes de la época del «Viaje a ninguna parte» porque eso no iba, desde luego, a ninguna parte. Horrible y se te quitan las ganas de ir. Eso me pasa a mí con las cosas de las óperas actuales. ¿Qué manía esa de querer pasar a la posteridad por hacer algo cutre con una obra como Carmen?. No conocía esa versión, pero no tengo palabras.. levito como siempre ya en esta vida.

  4. Hola Rafa! He leído tu fu y no entiendo que hay en contra de un club privado cultural? Contamina menos que arrancar un yate. No había que valorar cada gesto de interés por la cultura? En un mundo con bastante vulgaridad da esperanza ver gente con interés musical. Gente que hace cola para ver una exposición, que habla del campeón olímpico de matemáticas, que discute con conocimiento las distintas versiones de una ópera, o que reúne el esfuerzo para hacer una fundación .
    Ya sabemos que ni cada deporte se valora por igual, ni cada estilo de música. Y no tiene que ver con el presidente del momento.
    Por cierto: Tosca: una gran ópera! Y Wagner: un gran compositor!

    1. Estimada Liesbeth, ni Rafa ni nadie está en contra de un club privado cultural.. el problema no es el Club, sino quién está detrás. Y créeme, lo último que le interesa a quién promueve ese club es la cultura, la belleza o los músicos a los que dice apoyar pero de los que se aprovecha miserablemente.

      Lo de hacer una Fundación, ya la tiene y su club de palmeros que le aplauden todo lo que hace, que forman parte de una clase social cada vez de más arriba pero, hay algo que quizá no sepas ¿sabes quién paga todo eso?, los propios músicos a los que trata fatal, a los que deja de pagar parte de lo que tiene que pagar, a los que engaña, a los que maltrata, amenaza y echa sin contemplaciones si no hacen lo que él quiere. Nadie tiene nada en contra de un club privado cultural.. pero tienes que saber que, apoyar a este tipo de personas, A ESTA PERSONA EN CONCRETO, no es apoyar ni la cultura, ni la música, ni el arte, ni mucho menos a los artistas.. sino todo lo contrario. Es largo pero te comento algo: bajo la presunción de inocencia que siempre respeto.. ¿has oído lo que han comentado sobre el Productor J.L. Moreno y sus empresas?.. pues tal vez, solo digo tal vez, si se investigara a fondo a este supuesto «Mecenas» al que defiendes, dejaría ese entramado en pañales con el suyo propio. De hecho, en algunos momentos me han llegado noticias de que estaba siendo investigado. Pero.. tiene los brazos muy largos y llegan a todas partes, como los de un pulpo. Que tengas buen día. Saludos.

    2. Querida Liesbeth. Nada que añadir a lo que ha contestado Ana. Es tal cual. La cuestión no es el club privado cultural. La cuestión es el sujeto, sus turbias prácticas y su maltrato a los músicos, que callan porque tienen que comer, pero escapan de esa «red» en cuanto pueden.

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