Rafael Ortega Basagoiti

De balances, sagas y homenaje en la triste despedida

Se ha cerrado la temporada 2018-19 del Teatro Real, en medio de la campaña de permanente autobombo de sus responsables, cuyo derroche de autoestima resulta ya un tanto vomitivo. Están encantados de haberse conocido y el pertinaz “mecachis qué buenos somos” parece haberse convertido en una suerte de perpetuum mobile que, además de distorsionar la realidad, termina siendo asaz cansino.

Lo cierto es que, de lo que el firmante ha visto, se salvan el Capriccio de Strauss, mejor en lo musical que en lo escénico, la Agrippina de Handel (versión de concierto) y la Giovanna d’Arco de Verdi (también en versión de concierto), además de, con más apuros, La Calisto (irregular pero plausible en algunos de sus papeles), Dido y Eneas o Falstaff (pasable sin más). Perfectamente olvidables, y cuanto antes, el Oro del Rin e Idomeneo, donde ni en lo musical ni en lo escénico hubo nada que pudiera salvarse del naufragio. Lamentablemente, otro año más, el Real, que de público no tiene casi nada (75% de dinero privado) sigue estando, sobre todo en lo musical, muy lejos de un teatro de primera, fundamentalmente porque faltan voces de verdadero empaque (las que hay solo vienen a recitales o a óperas en versión de concierto) y, sobre todo, porque la gran asignatura pendiente, las batutas, la siguen suspendiendo los mandamases del coliseo de la plaza de oriente. No es de extrañar, si tenemos en cuenta que su director artístico piensa que no hay batutas mejores que las que vienen aquí (tiene bemoles la cosa), y si se presta atención a lo que dice su director general, al que cuando le preguntan por cantantes (ocurrió hace poco en una entrevista radiofónica) contestó refiriéndose al director de escena (el conocido juego de que te pregunten ¿qué hora es? Para que tu respondas “manzanas traigo”), y que directamente habla de “El Idomeneo de Robert Carsen” (lo hizo hace poco en una rueda de prensa en la que estuve presente) como si Mozart no pintara nada. Y claro, si Mozart no pinta nada, no hay que esperar que quienes lo cantan o dirigen pinten mucho más, de manera que solo nos queda el director de escena, siempre en la mejor disposición para epatarnos con vertederos, refugiados, gabanes protonazis, subfusiles, lanchas hinchables o cosas peores. No deja de ser deprimente que el terreno en el que el Real sea equiparable a otros sea justamente el del despropósito escénico. Porque a otros espectadores, en Baviera, Viena o Londres les cabe al menos el recurso de huir de la estupidez escénica con pretensión intelectualoide cerrando los ojos y disfrutando de un canto y una dirección musical de primera. A nosotros, por desgracia, ni eso. Ya les dije que la temporada que viene no parece pintar mejor, pero como supongo que tengo alguna vena masoquista, aquí estaremos para contárselo.

En otro orden de cosas, hay que reseñar que prosigue la saga del tema oposiciones en Madrid, con una redactora de El País en plan cansino y, cada vez parece más claro, vertiendo inexactitudes que veremos cómo acaban. Sigo con mi mantra: no se qué espera la Consejería de Educación para abrir las investigaciones correspondientes y poner mirando a Corea a quien haga falta. Y quien haga falta pueden no ser (o al menos no solo) los señalados. Les dejo al respecto la segunda entrega publicada por Eduardo Torrico en Scherzo en relación al presunto escándalo en la Escuela Superior de Canto https://scherzo.es/conservatorios-en-llamas-ii/?fbclid=IwAR0W2yk0UmFzGn7EXGI79AWmgPBWER_MkMQgxwcLw1ix99Ib1eGCFfOAgY4. Y también la siguiente entrega de El País sobre el particular https://elpais.com/ccaa/2019/07/25/madrid/1564081127_012499.html?fbclid=IwAR37sPaK1yyeAbz3MO8fdhv65htrrps6psfaQJDCMDBunYBrfEtHPVOHBs. Pero no hay que olvidar que el propio tribunal ha salido al paso desmintiendo por completo lo apuntado en El País… https://www.plateamagazine.com/noticias/7184-el-tribunal-de-oposiciones-del-superior-de-canto-de-madrid-desmiente-las-informaciones-de-el-pais?fbclid=IwAR2Pz5Lwt2RG3pCoT24CWxxeeCLjjyF-5LEXmKbFfiTO5Lp2o709aGEqz3U. Y, por lo que voy sabiendo, me da que El País se está columpiando (algo que ocurre con frecuencia últimamente). Veremos cómo acaba el tema, que, eso sí, es bastante triste. Me deprimo de Rivera.

Como nota de aire fresco, acaba de publicarse una sabia reflexión de Alan Kovacs (uno de los dimisionarios del tribunal de cuerda en Madrid) en la que tiene toda la razón: https://www.plateamagazine.com/articulos/7198-reflexiones-sobre-unas-oposiciones-por-alan-kovacs-catedratico-de-viola-en-el-conservatorio-superior-de-musica-de-madrid?fbclid=IwAR2UtxhEozWvzGKnarykvU7g08RcrzsbS_UM7HZI7DxZQyp9UQRktZoygho

Por último, señalar que ayer, justo en el intermedio de la representación de Il Trovatore, supe de la muerte de Anner Bylsma. El violonchelista holandés, de 85 años, primer violonchelo de la Orquesta del Concertgebouw en los años sesenta, fue el gran pionero de la resurrección del violonchelo barroco. Bien puede decirse que, junto a Frans Brüggen y Gustav Leonhardt, fue el tercer holandés más importante en la “revolución barroca” que se desarrolló en el último tercio del pasado siglo. Tuvimos ocasión de verle en El Escorial, si no recuerdo mal poco después de la época en la que hizo su primera grabación de las Suites de Bach, en aquellos ciclos de barroco (con cursos acompañantes) que se hacían en verano y que tantas veladas memorables y agradabilísimas nos regalaron. Allí descubrimos esa fascinante manera que Bylsma tenía de acercarse a ese Bach insondable, espiritual e intemporal de las Suites para chelo, esa música elevada en la que hasta las danzas adquirían trascendencia. La de Bylsma es, tras las acontecidas en los últimos años de Harnoncourt, Leonhardt, Brüggen o Hogwood, una pérdida triste para el mundo de la música barroca. Nos quedan sus grabaciones, que mantienen la frescura de entonces. Les dejo aquí una pequeña muestra. Solo la paz que transmite el preludio de la Suite nº 1 (a tempo bastante más reposado que el de su grabación inicial) es algo impagable. Descanse en paz el gran violonchelista holandés.

Bach – Suites para violonchelo nº 1 y nº 5 – Anner Bylsma  https://youtu.be/hMauRNmdcDA

 

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One thought on “De balances, sagas y homenaje en la triste despedida

  1. Se está preparando una web de El Curso de Música Barroca y Rococó de San Lorenzo de El Escorial. Hay algunos videos, estremecedores – todos los intérpretes con pelo – y tantos profesores y profesionales que aparecen diciendo hola a la cámara desde sus 18 años…!

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