Rafael Ortega Basagoiti

Schubert, un genio a la sombra de Beethoven

Hace 191 años, tal día como hoy, fallecía en Viena Franz Schubert, un chaval que no llegó a cumplir los 32 años y que nos dejó algunas de las obras más maravillosas de la historia de la música. Sobrevivió apenas un año a ese genio arrollador que fue Beethoven, al que tanto admiró y cuyo fallecimiento le supuso un gran impacto. El último año de Schubert fue tan productivo como en buena medida angustioso. Schubert se sabía mortalmente enfermo de sífilis, ya en ese momento bien avanzada, y sin embargo fue capaz de producir algunas de las obras más hermosas de su carrera y, en realidad, de toda la historia.

El Quinteto para cuerdas D. 956, La Sinfonía en do mayor D. 944 «La Grande», las tres últimas sonatas para piano D. 958 a 960, la Fantasía para piano a 4 manos D. 940, o los ciclos de Canciones «El Canto del cisne» D. 957 y el «Viaje de invierno» D. 911 son solo algunas de las páginas inolvidables de este año de insólita e intensa productividad.

Traigo aquí dos obras que creo muy especiales, y que espero que disfruten.

La primera es la Pieza para piano (Klavierstück) nº 2 D. 946, también de este último año. Este grupo de tres piezas bien podría haberse llamado Impromptus, como otras salidas de su pluma, porque cuadran bien con el formato. La segunda obedece a un esquema A-B-A-C-A, con un canto melancólico al inicio (allegretto), un episodio (B) con el mismo tempo pero con notas de duración más breve y clima más agitado, muy fácilmente identificable. Sigue una primera repetición del canto inicial (A), y un segundo episodio (C) marcado  “el mismo tempo” pero que comprende un cambio de compás, esta vez “alla breve”, lo que supone de hecho que la velocidad, con el mismo pulso, sea notablemente más rápida que la de los anteriores. La obra concluye con el retorno final de la melancólica melodía inicial (A). Cuando estudiaba esta obra, hace años, siempre me desconcertaba ese episodio central (C): su carácter parecía notablemente más triste que lo que se sugiere si se respeta estrictamente la indicación de tempo en relación con la velocidad inicial. También sugiere esa mayor tristeza la tonalidad de la bemol menor respecto a la principal, mi bemol mayor. ¡Es difícil dar con el equilibrio en esta obra para acertar con su carácter! Me “consolé” cuando años después leí una declaración del pianista Andreas Staier diciendo exactamente eso: que era la más compleja de las tres de la serie en cuanto a conseguir el equilibrio expresivo de las distintas secciones respetando las indicaciones del compositor. Fue muy interesante descubrir la grabación cuyo enlace les dejo aquí, de un Claudio Arrau muy poco antes de su muerte, en 1991. Arrau afronta el allegretto con una calma y nostalgia que casi parecen al límite “celibidachiano” de la indicación “allegretto” (algunos considerarán que de hecho lo sobrepasa). Pero la intensidad de lo que consigue pone los pelos de punta, y cuando llega la sección “L’istesso tempo” en la bemol menor… yo al menos tengo la sensación de que es precisamente esa la velocidad justa, donde la música adquiere el carácter doliente que, personalmente, creo que estaba en la intención de Schubert. Música crepuscular de un joven genial, en manos de un pianista anciano extraordinario, que por aquel año 1991 se encontraba también en su propio crepúsculo, a pocos meses de su propia muerte.

Schubert: Klavierstück D. 946 nº 2 en mi bemol mayor – Claudio Arrau, piano: https://www.youtube.com/watch?v=tJnxYbIzVO0

Les dejo igualmente otra muestra del genio schubertiano, ésta poco conocida. Es una llamada Albumblatt (Hoja de álbum) D. 844, fechada en 1825. En realidad estamos ante un pequeño vals, de apenas 17 compases, de una sencillez tal que parece casi imposible que sea tan bonito. Pero, al menos para mí, y espero que para ustedes, es una verdadera delicia llena de ternura y encanto. Grigory Sokolov ofreció esta página como propina en un recital en Milán, en 1994, tras otro regalo bien diferente (el Estudio Op. 25 nº 12 de Chopin). El enlace que les dejo está no obstante marcado al inicio de la obra de Schubert.

Schubert: Albumblatt (Waltz) D. 844 en sol mayor: Grigory Sokolov, piano:https://youtu.be/Xm-mjK14BE4?t=146

 

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